domingo, 9 de octubre de 2011

Globalización ¿interacción o coacción?

Todo empieza con la caída del Muro de Berlín. El antagonismo este-oeste (capitalismo contra comunismo) se resuelve "fusionando" las tendencias políticas, económicas y sociales en una misma. Dicho de otro modo más creíble: La victoria e imposición del capitalismo al resto del mundo.
No vamos a hablar de los aumentos de los suicidios, alcoholismo, drogodependencia,... que supuso la caída del Muro y los siguientes 5 años de vacío legal que permitió la creación de auténticas mafias y privatización masiva de empresas situadas en la parte oriental, ya que fue, aunque me cueste decirlo, un daño a corto plazo que ha ido perdiendo fuerza.
Lo que aquí nos ocupa son las repercusiones que tuvieron la globalización, la formación de la ONU -mención especial al Consejo de Seguridad- y demás políticas globalizadoras que, a mi juicio, han servido para poder mover los hilos del mundo de un modo más cómodo.

Hace apenas tres semanas, Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, compareció ante todos los países integrantes de la ONU, realizando un discurso sobre su petición de reconocimiento del Estado Palestino. En ese mismo discurso, me llamó la atención que el presidente fuera interrumpido en varias ocasiones para aplaudirlo. Pero lo que más me llamó la atención, fue que los representantes de Estados Unidos, ni se inmutaran ante un discurso con tantísima repercusión histórica y humana.

Pero esto no es más que un dato curioso. Lo que es una aberración es que en una institución supranacional como es la ONU, que late en su esencia la idea de democracia, existan cinco países del mundo que tengan el derecho a vetar las propuestas, a saber, Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Gran Bretaña, es decir, los países vencedores de la Segunda Guerra Mundial.

Estados Unidos esta planeando usar su veto contra Palestina, y así poder continuar con el mayor crimen a la humanidad que se ha perpetrado desde la II WW. Todo porque tiene intereses económicos en Israel, ya que le sirve de punto de relaciones con todo el Medio Oriente.

Cinco países tienen en sus manos un arma capaz de crear las mayores desigualdades en el mundo, capaz de decidir por el resto de países su destino y su integridad. Bravo por el respeto al derecho de desarrollo.

Tendría mucho más sentido que cualquier decisión se tomara de forma consensuada y no mediante un procedimiento arbitrario como es el veto. No debería existir el derecho a veto en una organización que es el pilar fundamental de la democracia y de la defensa de los derechos humanos.

Esperemos que esta idea se convierta en una realidad plausible, y que cada una de las personas pueda formar parte de un todo, sin nadie que decida por ti a sus anchas. Lo sé, soy un ingenuo romántico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario